Hay personas que simplemente hacen bien.
No porque tengan siempre la palabra justa ni porque vivan en un estado de optimismo constante, sino porque su energía suma.
Son esas personas que te dejan mejor de lo que te encontraron. Que no compiten, no juzgan, no te miden. Te miran con empatía, te escuchan de verdad y celebran tus logros como si fueran propios.
Una vez leí —y me apropié— del término “gente vitamina”.
Porque, igual que una vitamina, no son imprescindibles para sobrevivir, pero sí para florecer.
La gente vitamina te impulsa a ser tu mejor versión sin exigencias, te recuerda tu valor cuando vos lo olvidás y te ofrece calma cuando todo se desordena. Son faros en los días grises, espejos que reflejan lo que a veces no vemos de nosotros mismos.
Rodearte de personas así no significa buscar perfección —nadie es vitamina todo el tiempo—. Significa elegir vínculos que te nutran, en lugar de desgastarte.
Y eso empieza por prestar atención a cómo te sentís después de compartir con alguien. Si te vas liviana, inspirada, con más claridad o con más ganas, probablemente estás en buena compañía. Si, en cambio, terminás agotada, confundida o enredada en una energía densa, tal vez sea momento de revisar ese vínculo.
Porque las relaciones también son una forma de alimentación emocional.
Y, así como elegimos lo que comemos, también podemos elegir con quién compartimos nuestro tiempo, nuestras ideas y nuestra vulnerabilidad.
Hasta hace un tiempo no era tan consciente de esto. Pero una vez que lo ponés en práctica, te convertís en un radar. Y cuanto más lo hacés, no solo depurás tus vínculos, sino que perfeccionás tu propia técnica para compartirte en vitamina con aquellos que amás.
Por eso, mi sugerencia es: siempre que puedas, rodeate de gente vitamina.
De quienes te hacen reír cuando no hay motivos, de quienes creen en vos incluso cuando dudás, de quienes te recuerdan lo que sos capaz de hacer.
La vida se vuelve más liviana, más luminosa y más auténtica cuando te nutrís de vínculos que suman.
Gracias, amigas, por ser mi vitamina más poderosa








Deja un comentario